Housekeeping: qué es y sus funciones
Mucha gente cree o piensa que el departamento o sector de housekeeping simplemente son las limpiadoras de un hotel, pero hay mucho más detrás de esto que lo vuelve un trabajo tremendamente importante e imprescindible. Así que, ¿qué es el housekeeping?
Índice de contenidos
El housekeeping es uno de los pilares fundamentales del servicio de un hotel, ya que su trabajo está directamente relacionado con la satisfacción y la experiencia del huésped. No se limita solo a limpiar, sino también a crear un entorno que transmita comodidad, confianza y bienestar durante la estancia.
Hoy en día, la digitalización del housekeeping permite optimizar tareas, organizar turnos y controlar inventarios en tiempo real, lo que hace que este departamento sea más eficiente y preciso en su trabajo diario. Además, comprender el organigrama de un hotel ayuda a entender cómo el housekeeping colabora con otros departamentos para que el funcionamiento del hotel sea fluido y el servicio se perciba como profesional y de calidad. Por último, un sistema de gestión hotelera integrado permite coordinar reservas, limpieza y mantenimiento de manera centralizada, garantizando que las habitaciones y los espacios comunes siempre estén listos para el huésped.
¿Qué es housekeeping?
El housekeeping es el término que se utiliza en el ámbito hotelero para referirse al conjunto de tareas y acciones relacionadas con la limpieza y el mantenimiento de las instalaciones.
Este concepto engloba todas las actividades necesarias para generar y mantener los espacios en condiciones adecuadas de higiene, orden y funcionamiento. Incluye acciones como la limpieza de habitaciones y zonas comunes, el cuidado del mobiliario, la reposición de materiales y el control del estado general de las instalaciones.
Su finalidad es garantizar que los espacios físicos del hotel se mantengan en buen estado a lo largo del tiempo. Entre sus principales funciones destacan la limpieza diaria de habitaciones, el cambio de ropa de cama y toallas, la reposición de productos de cortesía, el control del estado del mobiliario y la limpieza de áreas comunes como pasillos o zonas de uso compartido.
En este sentido, el housekeeping se entiende como una función operativa del hotel, centrada en el cuidado y conservación de sus espacios, lo que significa que su función está relacionada a la interacción indirecta con los huéspedes.
Las funciones principales del personal de housekeeping
Cuando entras a una habitación y todo está perfectamente limpio, ordenado y listo para recibirte, lo que estás experimentando es el resultado del trabajo silencioso y constante del equipo de housekeeping.
Este grupo de personas no solo se encarga de limpiar: actúa como el motor que mantiene al hotel “funcionando por dentro”, cuidando cada detalle para que la estancia del huésped sea una experiencia agradable desde el primer momento. Este proceso no termina en “hacer la cama”: se trata de anticiparse a lo que el cliente valora al abrir la puerta de su habitación. Como por ejemplo:
- Limpian a fondo todos los espacios del cuarto y el baño.
- Reponen sábanas, toallas, productos de aseo y otros elementos que el huésped pueda necesitar.
- Revisan que muebles, suelos, baños y textiles estén en perfecto estado antes de la llegada de una nueva persona.
- Llevan el control de las toallas, ropa de cama y amenities que cada habitación necesita.
- Vigilan que siempre haya suficientes productos disponibles para cada jornada de trabajo.
- Coordinan con lavandería y otros servicios internos para que la logística fluya sin interrupciones.
¿Cómo se llaman las limpiadoras de hotel?
Es muy común ver a las limpiadoras y asumir que, debido a ese nombre, su función es esa y ahí termina, pero acompañado de una gran complejidad operativa viene una complejidad de denominación, ya que han tenido diferentes nombres y formas de llamar, dependiendo del contexto y la función concreta que desempeñan, por lo tanto ¿Cómo se llaman las limpiadoras del hotel?
La forma más habitual es camarera de pisos, tradicionalmente utilizado en hoteles para referirse a la persona encargada de la limpieza, el orden y la preparación de las habitaciones y, en muchos casos, de algunas zonas comunes, es el más extendido y reconocido dentro del sector. Otra forma frecuente de referirse a este puesto es personal de limpieza, una expresión más general y neutra que se utiliza tanto dentro como fuera del ámbito hotelero. Este término suele emplearse en contextos más amplios ya que engloba al conjunto de trabajadores dedicados a tareas de higiene y mantenimiento.
En entornos más internacionales o profesionalizados también es común el uso del término housekeeping o personal de housekeeping. Esta denominación, de origen inglés, no solo hace referencia a la limpieza, sino al conjunto de tareas relacionadas con el cuidado y la puesta a punto de las instalaciones del hotel. Por ello, se utiliza especialmente en hoteles de mayor tamaño o cadenas internacionales.
La digitalización del housekeeping
Durante décadas, el trabajo del departamento de housekeeping en muchos hoteles se ha apoyado en hojas impresas, listados de habitaciones, planificación y coordinación manual. Cada jornada comenzaba con un papel donde se indicaba qué habitaciones limpiar, cuáles estaban ocupadas o cuáles debían prepararse con prioridad.
Aunque este método ha funcionado durante mucho tiempo, también ha supuesto pérdida de tiempo, errores de comunicación y falta de actualización en tiempo real. La digitalización de housekeeping surge precisamente para dar respuesta a estas limitaciones, incorporando la tecnología como una herramienta de apoyo al trabajo diario del personal de limpieza.
Uno de los cambios más visibles y evidentes es que la planificación de habitaciones deja de estar en papel y pasa a consultarse desde un dispositivo móvil. En lugar de estar con hojas que pueden quedarse obsoletas en minutos, el personal puede ver desde su teléfono o Tablet el estado real y actual de las habitaciones en todo momento, permitiendo una información siempre actualizada y al alcance de todos, volviendo más ágil el trabajo y dependiendo menos de revisiones manuales constantes.
El organigrama de un hotel y su relación con housekeeping
En un hotel, cada área tiene su función, y todas se plasman en el organigrama del hotel. El housekeeping ocupa un lugar estratégico dentro de este organigrama, porque su trabajo impacta directamente en cómo perciben los clientes la limpieza, la comodidad y el orden del establecimiento.
Aunque su labor se centra en la limpieza y el mantenimiento, está conectada con casi todos los departamentos: recepción, mantenimiento, reservas e incluso alimentos y bebidas, ya que una habitación lista a tiempo mejora la operación general del hotel.
El equipo del departamento de housekeeping suele estar estructurado de manera clara y escalonada, para que la organización del trabajo sea eficiente:
- Housekeeping Manager o jefe/a de pisos o gobernante/a:
- Es la persona encargada de supervisar todo el departamento y asegura que las habitaciones y zonas comunes cumplan con los estándares de limpieza.
- Planifica turnos, asigna tareas y coordina con otros departamentos ante incidencias.
- Su función es más de gestión y control más que de limpiar.
- Supervisor/a de pisos o subgobernante/a:
- Apoya al jefe de housekeeping supervisando a los equipos en cada turno.
- Revisa que las habitaciones se entreguen listas según los estándares.
- Sirve de enlace entre el personal operativo y la dirección del departamento.
- Camareras de piso:
- Son quienes realizan la limpieza diaria de habitaciones y zonas comunes, cambian sábanas, reponen productos de higiene y revisan que todo funcione correctamente.
- Este es el grupo más numeroso y directamente responsable de la experiencia del huésped.
- Housemen o auxiliares:
- Personal de apoyo que mueve lencería, ayuda en la limpieza de zonas públicas, y realiza tareas complementarias al equipo de limpieza.
- Son fundamentales para mantener la eficiencia operativa y evitar retrasos.
El sistema de gestión hotelera y su impacto en el housekeeping
Los sistemas de gestión hotelera permiten que el personal de limpieza planifique y ejecute sus tareas de manera más ágil, evitando los problemas tradicionales de listas en papel o comunicación verbal entre recepción y pisos. Gracias a ello, cada habitación se limpia a tiempo, se registran incidencias y el flujo de trabajo del hotel se mantiene sin contratiempos.
Uno de los beneficios más importantes de un sistema de gestión hotelera es la asignación automática de tareas. cada vez que una habitación se libera, el PMS puede asignarla directamente al camarero disponible, teniendo en cuenta prioridades como estancias VIP, salidas simultáneos o solicitudes especiales. esto reduce el tiempo perdido en coordinación manual y permite que las personas del equipo de housekeeping se concentren en limpiar y preparar habitaciones, en lugar de organizar quién va a dónde.
Además de asignar tareas, un PMS permite hacer seguimiento del progreso en tiempo real. La dirección y supervisores pueden ver qué habitaciones están listas, cuáles requieren atención especial o si hay retrasos.
El personal de limpieza puede actualizar el estado de cada habitación desde dispositivos móviles, evitando errores de comunicación y asegurando que la información siempre esté actualizada. Esto significa que la coordinación entre recepción y pisos se vuelve instantánea: no es necesario esperar llamadas o desplazamientos para informar sobre una habitación lista.
La importancia del housekeeping en el éxito hotelero
Aunque un hotel sea un negocio, su verdadero corazón son las personas: los huéspedes, que perciben todo, desde la limpieza hasta el orden y el ambiente. La higiene y la presentación del hotel impactan directamente en la experiencia, la reputación y los ingresos.
El departamento de housekeeping contribuye al éxito del hotel de tres maneras clave:
- Primera impresión impecable: habitaciones y espacios limpios y ordenados influyen en valoraciones y fidelización.
- Eficiencia operativa: un equipo organizado garantiza que las habitaciones estén listas a tiempo y maximiza la ocupación.
- Mantenimiento preventivo: detecta desperfectos antes de que afecten al huésped, protegiendo la inversión del hotel.
Todo esto se potencia con herramientas digitales y un buen PMS, que permiten planificación, comunicación ágil y gestión de incidencias de manera eficiente.



